Thursday, March 16, 2006

Lo que estoy haciendo en la UNAM

(Humilde respuesta a un comentario de Miloc. La carreta es un poco larga, pero prometo que resultará interesante para una mente con algo de ñoñeidad. ¡Al menos Camilo tendrá que leerlo todo, ya que él lo pidió!)

Para decirlo en una frase, yo vine a que un profe de la UNAM me guíe en mi investigación sobre los criterios teleológicos de Aristóteles.

Pero como eso no se entiende así no más, voy a explicar un poquito de qué se trata la cosa. Empecemos con un ejemplo.

En un laboratorio de Suiza, Camilo acelera dos peloticas subatómicas y las choca una contra la otra, luego de lo cual las peloticas se quiebran en pedazos. Después, Camilo y sus amigos le ponen nombres raros a los pedazos de las peloticas.

Para intentar entender esa extraña situación, alguien podría preguntar:

(1) ¿Por qué las peloticas se quebraron?
Porque se chocaron.
(2) ¿Por qué se chocaron las peloticas?
Porque ambas se movían muy rápidamente por el mismo camino y en dirección contraria.
(3) ¿Por qué se movían de ese modo?
Porque Camilo y sus amigos en Suiza construyeron una máquina y dispusieron todo de modo tal que así sucedió.
(4) ¿Por qué Camilo y sus amigos dispusieron todo de ese modo?
Porque querían conseguir algo interesante para contar en sus tesis de posgrado y en sus publicaciones académicas, y todos estuvieron de acuerdo en que hacer chocar esas peloticas así les permitiria decir muchas cosas interesantes.

La respuesta al "por qué" número 4 hace algo que las respuestas a los "por qué" 1, 2 y 3 no hacen: Mientras que las respuestas a las preguntas 1, 2 y 3 mencionaban un evento anterior en el tiempo para explicar el evento por el que se preguntaba, la respuesta 4 explica el evento por el que se pregunta mencionando un evento posterior (todo está así dispuesto porque de ese modo Camilo y sus amigos podrán escribir cosas interesantes en sus tesis y sus artículos).

¿A qué se debe esa diferencia? Podría decirse que 1, 2 y 3 explican un fenómeno a partir de movimientos, mientras que 4 explica un fenómeno a partir de aquello para lo cual el fenómeno sucedió. En términos técnicos, las primeras tres explicaciones son de tipo eficiente o motor, y la última es de tipo final o teleológico.

La física que estudia y hace Camilo se ocupa de dar explicaciones eficientes o motoras de los fenómenos, pero otras disciplinas (como la historia y las ciencias sociales en general, la biología evolucionista, algunas partes de la psicología y nuestra comprensión cotidiana de la gente) muchas veces dan explicaciones finales o teleológicas a fenómenos que parecen necesitarlas. Para explicar, por ejemplo, que físicos como Camilo se metan a un laboratorio a chocar peloticas subatómicas, se necesita mencionar los fines que los físicos tienen, y no basta con explicar los movimientos que esos físicos realizan. Para explicar qué es un ojo, por poner otro ejemplo, hay que mencionar para qué sirve el ojo al organismo que lo posee.

Bueno, Aristóteles es el padre de la biología (y, por lo demás, de muchas otras disciplinas): fue el primero en recolectar, organizar y explicar fenómenos relacionados con los animales, sus partes y sus comportamientos. En su biología, Aristóteles se la pasaba usando explicaciones finales ("en esta especie, esta parte del cuerpo existe para cumplir esta función"; "en esta otra parte, esa misma función la cumple esta parte"; cosas así) y regaña muchas veces a sus antecesores por intentar explicar cosas biológicas con explicaciones de puros choques de cuerpos y movimientos, sin mencionar el fin.

Pero las explicaciones teleológicas han perdido su buena fama entre los científicos y académicos porque presentan serios problemas teóricos. Uno de esos problemas es que se puede proponer muchos fines para el mismo fenómeno (se puede decir que la misma parte del cuerpo cumple muchas funciones distintas) y no es claro cómo decidir cuál es (o cuáles son) realmente el fin (o los fines) que corresponde(n) al fenómeno explicado.

Todo lo anterior para decir lo siguiente: Lo que yo estoy haciendo en la UNAM es buscar la lógica de las explicaciones teleológicas que Aristóteles propone en los textos biológicos que nos quedaron de él. (Es posible que eso nos ayude a encontrar nuevas maneras de hacer explicaciones teleológicas.) Quiero saber, entre otras cosas:

(1) ¿cómo hace Aristóteles para saber cuáles fenómenos tienen un fin y cuáles no?; y
(2) de entre toda una lista de posibles fines de un solo fenómeno, ¿cómo hace para saber cuál de todos los de la lista es el fin de ese fenómeno?

Eso es lo que hago. Como seguramente acordarán muchos, no es tan emocionante como chocar peloticas subatómicas bajo tierra, pero bueno... ¡yo la paso bien!

(Tengo ya una hipótesis sobre cuáles son los criterios teleológicos de Aristóteles... si quieren, les puedo contar otro día. ¡Es una hipótesis muy volada! Tiene que ver con el movimiento circular de los astros...)

9 comments:

miloc said...

Juan Pablo... no sabe cuanto me reí leyendo su post!!!

Ahora si entiendo que se fué a hacer este muchacho a la tierra de los manitos

Sólo falta el post de JD!

Y por su puesto!!!! queremos escuchar (leer) su hipótesis volada!

Gracias por no olvidar mi petición :)

Bloom said...

yo quiero hipótesis volada.
Especialmente porque mi tesis de maestría también acabó en eso de los movimientos circulares de los astros...

aranta said...

yo quiero leer hipótesis volada!!!
quiero quiero si si si

Jorge said...

Juan, por favor, ¿podría poner todo eso en 3500 caracteres con espacio para incluirlo en Jet-set? Aquí se matarían por publicar eso.

Simón said...

Jajajajajaja, sì, o en Star, la revista de Sterling, una en las que trabajo. Hay una sección muy desocupada que propone cápsulitas de 500 caracteres sobre cuál es el brasier más caro, el chocolate más play, los jeanes con diamantes... puedo decir cuál es el destino más excéntrico: ir la Unam (bien lejos de Grecia, por cierto)a estudiar la lógica teleológica aristotélica. Ese le gana a mi paseo de vacaciones: ir a Argentina, a no comer carne y en una temporada en que no hay fútbol, sólo para visitar a Sabato.

Juan Diego said...

Oiga cuente un fan más!

aponte said...

qué cheveridad tan total de tema. Qué textos está leyendo? Cuál es su tesis?

Simón said...

Juan Diego, deme su mail le mando la crónica que escribí y que nadie me ha querido publicar. En El Malpensante me dijeron que era una crónica muy light que porque ellos eran muy analíticos y que yo había escrito una cosa desde la mirada del fan. Y en Soho me dijeron que era muy cesuda para su público. Conclusión: el único lugar para publicarla es Gatopardo, pero son gente tan ensimismada que es imposible hacérselas llegar.

Simón said...

Otra cosa: ¿Aranta podría mandarme esa foto? Tiene una composición que quiero analizar en buena resolución. Mi e-mail es simon_posada@hotmail.com