Wednesday, May 23, 2007

religión & ignorancia

Odilon Redon: Misterio

La tradición católica del rosario llama 'misterios' a cada uno de los sucesos de la vida (y más allá) de Cristo que revelan la naturaleza de Dios, cuya contemplación es el objetivo mismo del rosario. La palabra 'misterio' tiene que ver con cosas desconocidas, inexplicadas o inexplicables. Es muy probable que muchos católicos relacionen entonces los misterios del rosario con aquello que escapa sus entendederas.

Esta relación entre lo divino y lo incógnito, lo inefable, lo inexplicable, no comparte fronteras con el cristianismo. Hay tradiciones de teología negativa (la doctrina según la cual lo más cerca que podemos hablar de Dios es decir qué no es Dios) en todas las grandes corrientes religiosas de la historia. Al fin y al cabo, "el tao que puede nombrarse no es el verdadero Tao".

Aristóteles, el padre de todas las ciencias, considera que los seres naturales más divinos, y a la vez más desconocidos, son los astros: son los únicos seres eternos y los más distantes de nosotros. Dice que aun cuando nuestra información empírica sobre los seres eternos es escasa, "sin embargo debido a su valor incomparable ese conocimiento es un placer mucho mayor que el conocimiento de cualquier cosa que nos rodea, así como incluso un vistazo casual y breve de los que amamos es un placer mayor que ver con exactitud otras muchas y grandes cosas" (Sobre las partes de los animales I.5). El grado de divinidad de algo resultaba siendo, para Aristóteles, inversamente proporcional a la cantidad de información que podemos alcanzar, y la facilidad de acceder a ella.

Por su parte, los sacerdotes mayas de Chicén-Itzá, por medio de su conocimiento astronómico (y la ignorancia del pueblo sobre los movimientos de los astros), usaban los equinoccios y solsticios para hacer creer que la serpiente emplumada bajaba a la tierra y transmitía, a través de los sacerdotes, su voluntad. De ese mismo modo, muchos rituales suponen que sólo unos cuantos, elegidos y consagrados, poseedores de un conocimiento difícil y exclusivo, pueden tener el contacto más directo con lo divino: atravesar el velo del templo, elevar ofrendas, transmitir al pueblo los designios, decir cuál es su voluntad.

Parece, pues, que lo místico y lo misterioso (ambas palabras provienen de la misma raíz), lo religioso y lo desconocido, están unidos fuertemente.

Una de las críticas cientificistas más populares a la religiosidad en general tiene que ver con esto: Las tradiciones primitivas divinizaban a las fuerzas naturales (el fuego, la lluvia, el viento, los animales); a medida que hemos conocido y entendido la naturaleza, el dominio de lo divino ha retrocedido; es decir, a medida que aumenta la ciencia, el campo de trabajo de las religiones se ve más y más reducido -y por eso la religiosidad hoy tiene que ver con lo que pasa después de la muerte, los dones de lenguas o las curaciones milagrosas-. Lo que indica esta transformación cultural es que en realidad lo religioso es sólo una explicación mediocre de lo que no entendemos todavía.

Independientemente de la excesiva rimbombancia con la que quien presente esta crítica habla de la ciencia, y de que ni se le ocurre pensar en los aspectos rituales y religiosos de la ciencia misma, relacionar lo religioso con lo inexplicable y desconocido están ligados me parece terrible, incómoda y contraproducente. Porque entonces "the less you know, the more you believe", como dice una canción de u2.

Es cierto que la tradición católica llama 'misterios' a aquellos sucesos de la vida de Jesús que revelan su divinidad (y que la palabra 'misterio' tiene que ver con lo desconocido, y que esa relación entre la fe y la ignorancia se repite por doquier). Pero no todos los seres humanos con convicciones religiosas piensan igual. Por ejemplo, yo crecí rodeado de curas que decían que los 'misterios' de la fe no tienen que ver con lo que no sabemos o no podemos explicar, sino más bien con aquello cuya belleza o grandeza nos sobrecoge profundamente, con aquello que, podamos o no explicar completamente, no deja de transmitir a la vida un sentido ilimitado.

Esa idea me gusta mucho más.

"¿Cuál es el sentido de la vida, cuál es, sobre todo, el sentido de la vida de todos los vivientes? Tener respuesta a esta pregunta se llama ser religioso. Preguntas: ¿tiene sentido plantearse esta cuestión? Respondo: quien sienta su vida y la de los otros como cosa sin sentido es un desdichado, pero algo más: apenas si merece vivir."
Albert Einstein

2 comments:

Jorge said...

Mi religión es vivida desde la ignorancia. Por otra parte, divinizo lo que no entiendo, como las matemáticas.

andresserrano said...

Por otro lado estamos los que no alcanzamos a visibilizar lo importante del problema, lo importante de la dualidad entre la fe y la ignorancia, permanecemos siempre dormidos, intentando huir de nosotros mismos...

Puede ser que estoy muy enfermo estos días.