Thursday, October 12, 2006

Lo más valioso para un ser humano es su gran deseo. No su deseo pequeño y puntual, como de comerse un chocolate, o de tener sexo con no sé quién, o de golpear a tal otro. Hablo del gran deseo que da dirección a una vida. Las grandes causas, las misiones vitales. El deseo de comprender; la acumulación de riqueza; la educación de los niños y las niñas; la lucha por la supervivencia; la justicia; la venganza; el amor por él o por ella; la salvación de las almas.

Ese gran deseo es lo más valioso que tiene un ser humano porque es lo que lo identifica ante sí mismo, lo que le permite estar tranquilo o tranquila diciendo "yo soy x": "yo soy cristiano"; "yo soy enfermero"; "yo soy un magnate"; "yo soy jueza"; "yo soy el mesías"; "yo soy mamá"...

Por eso, muy terrible es cuando ya no se ve claramente ese gran deseo. Porque, si no puedo decir con certeza que soy eso, ¿entonces qué soy?

Ahí empieza la angustia. –Y la creatividad, a veces.

6 comments:

Anonymous said...

Totalmente de acuerdo.

Jorge said...

Yo soy cualquier cosa.

Bloom said...

Usted es filósofo. Ahora, saber qué es lo que hace uno con eso...eso es lo complicado.

Nonita said...

Hay muchas almas que andamos por ahí sin saber exactamente cual es nuestro deseo. Pero creo que lo intuímos en algún punto.Y mientras llega la conciencia sobre tal deseo, es bueno cuestionarlo.

andresserrano said...

Si además de eso le agrega el problema del idioma, es decir, sino sabe uno que es ser o estar, bueno, nosotros hispanoparlantes no tenemos problema pero ímagínese a un pobre francés alemán sin deseo y sin saber que es en el tiempo, que no es ecencia sino que es temporal y no lo puede expresar...

Anonymous said...

Mi gran deseo es "te amo", amor no me molestes, te amo, no te voy a poner atención, aaaayyymmm (que raro esos sonidos no tienen expresión escrita), acompañada de una mirada perdida, medio sonriente, medio enojada.